Vecinos de Casariche visitan la Manga del Mar Menor

Vecinos de Casariche visitan la Manga del Mar Menor

Como cada año por estas fechas, desde la Asociación de Mujeres Sirena, se organiza un viaje a cualquier destino de España. En esta ocasión, el destino que finalmente ha resultado elegido es la famosa Manga del Mar Menor, en la región de Murcia.

La Manga se encuentra situada en el sureste de la península Ibérica en la comunidad autónoma de la Región de Murcia. Este cordón litoral es una lengua de tierra que se fue estructurando desde el cuaternario por la colmatación natural sobre escollos de areniscas terciarias de lospromontorios del Pedrucho, Estacio y Punta de Algas, así como la elevación de tipo volcánico de Calnegre, hasta que hace unos 2.000 mil años se cerró casi por completo formando la laguna del Mar Menor. Su formación fue debida a la sedimentación de arena que aportaban las corrientes dominantes en la zona, aunque también existieron periodos en los que el nivel del agua sufrió fluctuaciones, de ese modo se considera que en elsiglo XVII su nivel sería unos veinte o treinta centímetros superior al actual.

Al oeste de esta lengua de tierra queda el Mar Menor queda configurado como una laguna litoral comunicada por unos canales, denominados “golas”, por medio de los cuales el agua se intercambia con el mar Mediterráneo que se encuentra al este. La gola central o de El Estacio es una ampliación artificial y proporciona acceso al puerto deportivo, sin embargo existen las golas naturales de Ventorrillo y El Charco en la zona de lasencañizadas y la completamente artificial de Marchamalo (o norte) por las que se producen los intercambios entre ambos mares.3

La comunicación por carretera se realiza por una única vía, denominada Gran Vía, que la recorre desde Cabo de Palos hasta finalizar en la zona de las encañizadas, esta carretera se inicia al finalizar la vía rápida RM-12 y establece comunicación con las diversas urbanizaciones como Umenor, Monteblanco, el ensanchamiento de Calnegre, el Pedrucho, el Oasis que es donde se encuentra el puerto deportivo con sus embarcaderos, hasta llegar a Veneziola que es la última zona urbanizada. A continuación se encuentran los lindes del parque natural de las Salinas y Arenales de San Pedro del Pinatar.

Durante el Paleolítico hubo cambios en los niveles de agua del Mar Menor y La Manga apenas poseía sus estructuras básicas aunque en el Eneolítico se produjo una subida de los niveles del agua que permitió una navegabilidad durante las colonizaciones fenicias, griegas y romanas.

La presencia del hombre se remonta al periodo eneolítico ya que se han encontrado vestigios de un poblado de esa época en Las Amoladeras. También es conocido que las naves fenicias y romanas utilizaron El Estacio como zona de atraque, existiendos restos arqueológicos en Punta de Pudrimel, El Estacio y el Bajo de la Campana, así como restos de pecios romanos en San Ferreol. Durante la Edad Media se instalaron las primerasencañizadas para la pesca. Durante el reinado de Carlos V y Felipe II se construyeron una serie de torres de vigilancia costera para prevenir las incursiones berberiscas a lo largo de La Manga llamadas El Estacio, La Encañizada y Pinatar.

El proceso de desamortización sacó a subasta pública los terrenos el 10 de enero de 1863 y fueron adquiridos por diversos propietarios, pero la familia Maestre fue comprando las diversas zonas. En 1956 Tomás Maestre Aznar consiguió disponer de casi todo el terreno y comenzó con el proceso para su urbanización.

Esta zona de tierras de sedimentación estaba formada por dunas y vegetación de matorrales que llegaron sin ningún cambio hasta los años 60, década en la cual el paraje fue promocionado para el turismo y las grandes construcciones comenzaron paulatinamente a poblar el paisaje considerando su posición estratégica entre dos mares. Aún puede contemplarse una zona similar a su estado originario en la parte norte correspondiendo a las Salinas y Arenales de San Pedro del Pinatar, ya que al tratarse de un parque natural no ha sido absorbido por la presión urbanística. En 1970 contaba con quince viviendas pero en 1981 habían ascendido a 4.730 lo que refleja una urbanización acelerada.

A finales del siglo XX se podía considerar como el único espacio turístico especializado en la Región de Murcia que podía ofrecer más de 3.000 plazas hoteleras

A continuación les dejamos un video de este hermoso paraje donde la agresión urbanistica es uno de los máximos exponentes de la geografía española.
Durante el Paleolítico hubo cambios en los niveles de agua del Mar Menor y La Manga apenas poseía sus estructuras básicas aunque en el Eneolítico se produjo una subida de los niveles del agua que permitió una navegabilidad durante las colonizaciones fenicias, griegas y romanas.2
La presencia del hombre se remonta al periodo eneolítico ya que se han encontrado vestigios de un poblado de esa época en Las Amoladeras. También es conocido que las naves fenicias y romanas utilizaron El Estacio como zona de atraque, existiendos restos arqueológicos en Punta de Pudrimel, El Estacio y el Bajo de la Campana, así como restos de pecios romanos en San Ferreol. Durante la Edad Media se instalaron las primeras encañizadas para la pesca. Durante el reinado de Carlos V y Felipe II se construyeron una serie de torres de vigilancia costera para prevenir las incursiones berberiscas a lo largo de La Manga llamadas El Estacio, La Encañizada y Pinatar.
El proceso de desamortización sacó a subasta pública los terrenos el 10 de enero de 1863 y fueron adquiridos por diversos propietarios, pero la familia Maestre fue comprando las diversas zonas. En 1956 Tomás Maestre Aznar consiguió disponer de casi todo el terreno y comenzó con el proceso para su urbanización.
Esta zona de tierras de sedimentación estaba formada por dunas y vegetación de matorrales que llegaron sin ningún cambio hasta los años 60, década en la cual el paraje fue promocionado para el turismo y las grandes construcciones comenzaron paulatinamente a poblar el paisaje considerando su posición estratégica entre dos mares.6 Aún puede contemplarse una zona similar a su estado originario en la parte norte correspondiendo a las Salinas y Arenales de San Pedro del Pinatar, ya que al tratarse de un parque natural no ha sido absorbido por la presión urbanística. En 1970 contaba con quince viviendas pero en 1981 habían ascendido a 4.730 lo que refleja una urbanización acelerada.7
A finales del siglo XX se podía considerar como el único espacio turístico especializado en la Región de Murcia que podía ofrecer más de 3.000 plazas hoteleras