Sobre la felicidad, por D. Rafael Rodríguez Graciano

Sobre la felicidad, por D. Rafael Rodríguez Graciano

Todos conocemos el refrán que dice: No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita. A mi me gusta plantearlo de otra manera: No es más feliz el que más tiene sino el que menos envidia.

El envidioso es la persona más infeliz del mundo. El envidioso nunca estará satisfecho porque siempre encontrará a alguien que, a su juicio, tiene más que él o es superior a él. Y esa envidia le impide estar a gusto con su situación.

El secreto para evitarlo es sentirse en paz y armonía con nuestras cosas. Si pensamos en nuestros hijos, aunque reconocemos que los hay mejores y más brillantes que los nuestros, nadie los cambiaría por ellos. De igual manera tenemos que pensar de nuestro pueblo, nuestra casa, nuestro coche o nuestras pequeñas propiedades.

Todos estamos de acuerdo que, si no tenemos satisfechas las necesidades primarias, es imposible tener felicidad. Pero si tenemos cubiertas esas necesidades, el secreto para ser feliz es sentirnos a gusto y amar y apreciar nuestras cosas por pequeñas e insignificantes que sean. Es decir: no querer tener sino querer lo que tenemos.

Otra buena costumbre es no aspirar a cosas sofisticadas y caras que no nos las podemos permitir y que nos pueden causar frustración, ya que -aunque las consiguiésemos- no nos encontraríamos a gusto con ellas porque no son de nuestra manera de ser ni de nuestro estilo. En la vida hay innumerables actividades que  no cuestan nada o cuestan muy poco y que nos causan grandes satisfacciones. Y ahí van varios ejemplos:

  • Dar un paseo por el campo en verano al amanecer o al sol del invierno.
  • Ver salir el Sol.
  • Respirar aire puro.
  • Contemplar el paisaje.
  • Beber un vaso de agua fresca.
  • Darse una ducha después de hacer ejercicio.
  • Dormir la siesta en verano.
  • Leer.
  • Escuchar música.
  • Cantar.
  • Hablar con los amigos.
  • Tomar el fresco en las noches de verano.
  • Contemplar las estrellas

Créeme, amigo lector, si te digo que la felicidad se encuentra en las cosas más pequeñas y sencillas de esta vida. Ya lo dijo Benjamin Franklin:

“La felicidad humana generalmente no se logra con grandes golpes de suerte, que pueden ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días”

Rafael Rodríguez Graciano