Seamos Cívicos por Rafael Rodríguez

Seamos Cívicos por Rafael Rodríguez

No paramos de escuchar constantemente quejas de todos los ciudadanos sobre los  dirigentes que nos gobiernan y, en general, sobre todos los políticos actuales porque no cesan de aflorar casos de corrupción de personas que utilizan los cargos públicos para medrar sin tener en cuenta las necesidades de sus convecinos.

Ante este panorama, la mayoría de las personas se dedican abiertamente y con razón a criticar esta actitud. Yo no le quito razón ni derecho a los que lo hacen, pero me gustaría hacer unas reflexiones sobre cuál es nuestra manera de actuar ante el devenir de cada día.

Muchos de nosotros que parece que somos inflexibles con los fallos ajenos, vamos por la vida actuando siempre a nuestra conveniencia. Y si tenemos la posibilidad de no pagar un impuesto (llámese IVA) o eludir una obligación, no dudamos en incumplir con nuestro deber.

Muchas veces son cosas de poca monta pero, si no cumplimos con ellas podemos caer en la tentación de saltarnos todas las normas. Y pongo varios ejemplos:

– Cerca de mi domicilio hay una oficina de “la caixa”. En su entrada hay dos cajeros muy utilizados por los clientes. Como la oficina no se limpia ni el sábado ni el domingo, cuando llega el lunes el suelo del zaguán donde están dichos cajeros amanece “asquerosamente” lleno de papeles de las muchas personas que han pasado por allí. ¿Cuesta tanto trabajo tirar dichos papelitos en la papelera que hay al efecto?

– Esa misma reflexión se puede hacer de los bares que están siempre con el suelo lleno de papeles de azucarillos. ¿Cuesta tanto trabajo dejar el sobrecito encima del mostrador para el que el camarero lo recoja? ¿Por qué hay que tirarlo al suelo?

– Con los paquetes de tabaco pasa lo mismo. Si hemos llevado en el bolsillo el paquete con varios cigarros, ¿Por qué cuando se acaba tenemos que tirarlo en la calle? ¿Por qué no seguimos con él en el bolsillo hasta que encontremos una papelera o hasta que lleguemos a nuestra casa?

– El otro día vi salir de un local de la ONCE a una mujer rompiendo un cupón que no estaba premiado y arrojando los pedacitos en la calle. ¿Por qué no lo tiró en la papelera del local?

– Las cunetas de las carreteras se ven llenas de bolsas de basura que la gente ha tirado por la ventanilla del coche. Yo, cuando voy de viaje a horas que no se debe sacar la basura a la calle, la deposito en el contenedor que hay, a la salida del pueblo, en la estación de Renfe. ¿Tanto trabajo cuesta hacer eso?

– En cuanto a la proliferación de “cacas” de perros en las aceras, mejor es no hablar. ¿Por qué no somos responsables y cumplimos con la obligación de cada uno respecto a sus mascotas?

– ¿Cómo es posible que los jóvenes no tengan ningún miramiento en dejar hecho un asco el sitio donde hacen una botellota?

recogiendo caca

 

– Frecuentemente voy a Málaga y no paro de observar infracciones de los peatones al cruzar los semáforos. La gente no es capaz de esperar unos segundos a que cambie el semáforo. Y no me refiero a los jóvenes que dan un salto y ya están en la otra acera sino a personas mayores, con dificultades para andar, que cruzan cuando no está permitido y se exponen a ser atropelladas y causar una ruina a cualquier conductor sin culpa. Los que cruzan un semáforo indebidamente deben ser conscientes que inducen a equivocarse a los demás que están esperando, los cuales -al ver a alguien cruzar- creen que ya se puede pasar.

Cumplamos cada uno con nuestra obligación y no causemos problemas a nuestros convecinos, sino, al contrario, tratemos de ayudarles y conseguir entre todos un entorno agradable para que nos sintamos orgullosos del lugar donde vivimos.

pasar la calle