Ermita de San Antonio y vicisitudes de su Hermandad (2ª parte), por D. José Herrra

Ermita de San Antonio y vicisitudes de su Hermandad (2ª parte), por D. José Herrra

No se crea que era sólo la Hermandad de San Antonio la que tenía problemas cada cierto tiempo. El Vicario General y Juez Eclesiástico de Estepa, Dr. D. Pedro José Baena y Núñez en visita girada el día 31 de Diciembre de 1832 encontró en los libros de cuentas y estatutos de las “Hermandades Y Cofradías de Ntro. Padre Jesús Nazareno = de la Santa Cruz = de Ntra. Sra. del Rosario de hombres y mugeres = de Ntra. Sra. De la Encarnación = de Ntra. Sra. De los Dolores = de Ntra. Sra. Del Carmen = del Patriacha Sr. San José de mugeres = y de San Antonio de Padua de este pueblo de Casariche, y obserbado varias informalidades en los mas de ellos y sobre todo no hallarse aprobadas dichas Hermandades y Cofradías por el Real   Consejo,   como está   mandado, …mandó que por el Cura Párroco de este citado pueblo que intime a los hermanos mayores…impetren las debidas licencias….

El 1 de junio de 1841 el Cura Francisco Muñoz de León, tras haber “notado en ellas (las Hermandades) informalidades y abusos que pueden dar pabulo a la codicia con grave detrimento del culto debido a Dios…..me ha parecido atajar provisionalmente  los males de que adolecen. Contrayéndome por ahora a la de San Antonio de Padua en la que encuentro al hermano mayor solo…” se dirige al Alcalde Constitucional solicitando permiso para reunirse con algunas personas con las que iniciar de nuevo la andadura de la Hermandad. En el margen del escrito del Párroco contesta el Alcalde: “Casariche 4 de Junio de 1841. Conforme con lo espuesto en este oficio, desde luego doy permiso  al Sr. Cura para que proceda a la reforma de esta Cofradía. El Alcde. Único Constitucional, Francisco Morales.”

No debe de extrañar que el Cura tuviera que pedir permiso al Alcalde para reunirse con un grupo de vecinos, pues la situación era muy comprometida (como explica el profesor Lazo Díaz  en su obra “La desamortización eclesiástica en Sevilla” de donde he tomado algunas notas) y sólo se permitían las aglomeraciones o reuniones de fieles por razón del culto, o de hermandades (y ésta no lo podía hacer por estar clausurada).

Días después, el 15 de Junio se reúne con treinta vecinos “y habiéndoles  informado del triste abandono en que se halla la Cofradía del Sr. S. Antonio de Padua, los invitó a la reparación y fomento de la misma”. Fue nombrado hermano Mayor y Depositario  Don Francisco López. Acto seguido se procedió a hacer un inventario de los bienes que inserto. Es el siguiente (bastante resumido)

  • Una Ermita o Capilla titulada de San Antonio calle de dicho Santo.
  • Un horno de cocer pan en dicha calle  esquina de la plaza.
  • Cinco aranzadas de garrotal, partido del Campanario.
  • Una y media fanega de tierra calma, linde a otro garrotal.
  • Tres y quarta fanegas de idem, partido del Cerro del  pino, linde los pios.
  • Un vestuario de tisú de oro compuesto de casulla, estola, manípulo, paño de cáliz y bolsa de corporales…….

A continuación se procedió a arrendar las fincas rústicas. El 12 de Julio se arrendó el horno por 600 reales al año, pagaderos mensualmente. Estaba allí el actual  arrendador, y se convino que se le renovara el Arrendamiento.

CONTINUARÁ…

José Herrera