Arreglando el mundo: Tres conclusiones sobre la crisis

Arreglando el mundo: Tres conclusiones sobre la crisis

Conecto la radio mientras preparo el café del desayuno y el locutor y su elenco de tertulianos no paran de hablar de los daños colaterales de la crisis. Durante la mañana ojeo un periódico y todo son titulares sobre “desconfianza”, “crisis”, “economía y bolsa”, “prima de riesgo”, etc.. Al volver a casa para almorzar pongo la tele y los telediarios no paran de emitir esperanzas que días más tarde se truncan.

Con este aurea de negatividad, no hay quien levante cabeza. Desconfianza, recesión, paro y más paro, estos son los mensajes que se oye en cualquier medio de comunicación.

Cansado de esto, me retiro a divagar con mis pensamientos y trato de comprender un poco mejor la situación y tratar de aportar algo de luz a tanta confusión” provocada”, y después de algún tiempo formulo las siguientes conclusiones, que hoy comparto con los lectores de Teselas de Ventippo para que sean criticadas.

 

1)      La crisis ha sido intencionada. Entiendo que dicho así en seco se enoje querido lector, pero  lo siento mucho cada vez estoy más convencido de ello. La crisis no es un fenómeno que ha ocurrido por azar. Por supuesto tampoco ha sido algo que no se pudiese predecir y poner solución, son numerosos los ejemplos de intelectuales que previeron la crisis antes de que ocurriera y que además dictaban recetas sobre cómo salir de ella.

Sobre el cómo y porqué se ha producido la crisis económica hay muchas teorías, y a estas alturas todo el mundo tiene alguna idea del porqué ha ocurrido, e incluso se reconoce a algunos u otros presuntos culpables. Por eso yo me reafirmo en lo dicho, la crisis ha sido provocada.

 

2)      Los culpables quedarán inmunes y nunca serán juzgados.   Cuando una persona comete un delito, es juzgada y de ese juicio se genera una sentencia que se ha de cumplir. Se ha parado alguna vez a pensar ¿por qué la persona que comete un delito es juzgada? Pues sencillamente, esta persona es juzgada porque previamente ha sido “Identificada y Acusada” por alguien.

Pero, ¿Qué ocurre cuando la responsabilidad de generar una crisis económica afecta a mucha gente? ¿Qué ocurre si esa gente influye significativamente en los principales medios de comunicación? ¿Y si hace lo mismo en la justicia? ¿y si además es internacional, ante que tribunal se denuncia? ¿Qué leyes se le aplican? pues lo que ocurre es precisamente eso, que la responsabilidad se diluye, que quizá ya no es tan fácil de identificar al culpable, o que quizás quien tenía el deber de acusar, podría no estar libre de pecado.

 

 

3)      La principal causa de la crisis no es la economía, sino el sistema educativo.  En mi opinión, la crisis económica es una consecuencia de un sistema educativo defectuoso, es decir, un sistema que no educa ni capacita todo lo necesariamente bien, y que por tanto no genera una sociedad equitativa, justa y pura.

Un sistema educativo firme, Independiente (no sujeto a vaivenes políticos o sociales), dotado adecuadamente de recursos humanos y materiales, evaluado externamente por los ciudadanos, es capaz de atender a la diversidad de alumnos (futuros ciudadanos) y enseñarles tanto a convivir y comportarse en sociedad como de “co-generar” (entre alumno y sistema educativo) una capacitación que le permita establecer una relación laboral insertada en la sociedad en la que convive.

Por el contrario, un sistema débil, dependiente de un gobierno que gana unas elecciones, no dotado adecuadamente de los recursos humanos y materiales, genera unos ciudadanos con carencias educativas y formativas,  que crea una sociedad injusta y no equitativa en la que a veces los ciudadanos son incapaces de convivir en ella con plenitud, pero por suerte para quien dirige ese sistema, provoca ciudadanos sumisos y/o predecibles en su comportamiento.

 

Ejemplos de esto los hay muchos.

En la Prusia de Siglo XIX, el sistema educativo era de base militar, puesto que al dirigente de la época le interesaba conquistar territorios para engrandecer su país, y esto lo hacía por medio de su leal ejército y sus tácticas militares.

En algunos países no laicos, los valores que sustentan el sistema educativo están fuertemente arraigados en alguna doctrina religiosa, lo que provoca un tipo de ciudadanos fieles a una determinada religión y por tanto, con un determinado comportamiento social.

Ahora, juzgue usted mismo, el sistema educativo que hemos tenido en España desde el siglo XX hasta ahora, dónde se han producido tantos cambios que incluso hay gente que afirma que existe una generación perdida.

 

 

Coincidirá conmigo querido lector, que este nuevo sistema educativo es muy caro de mantener, pero quizá fuese más barato que una crisis como la que estamos padeciendo, en la que, si el sistema educativo hubiese sido eso, “educativo”, habría funcionado bien, hubiese generado una sociedad más avanzada y menos influenciable y  los ciudadanos hubiesen detectado los defectos de ese sistema educativo, como por ejemplo, y entre otras muchas razones que:

el vivir por encima de las posibilidades personales no es sostenible a largo plazo, que la aceptación social y la admiración por una persona no se mide por “tanto tienes, tanto vales”, que no todas las necesidades humanas se solucionan con el dinero procedente del endeudamiento, que la cultura del pelotazo es muy efímera, en definitiva, que nada es gratis y ahora estamos pagando las consecuencias.

Por el contrario, mediante los «defectos» del actual sistema educativo, sí que se ha permitido crear ciudadanos con comportamientos moldeables por los intereses de los colectivos que han sabido manipular el sistema, y que en ocasiones, y mediante prevaricación (evadir su responsabilidad a sabiendas de su obligación)  han sacado, y algunos continúan sacando, provecho de esta  crisis sin precedentes de la que jamás serán juzgados.

 

Con estas líneas, no he pretendido entrar a dibujar el sistema educativo ideal, eso lo dejo a los maestros, profesores, educadores, psicólogos, pedagogos y otros muchos profesionales que saben de esto más que este humilde ignorante, sino solo sembrar la reflexión, sobre el porqué se ha producido la crisis y la importancia que tiene el contar con un sistema educativo eficiente, algo que a mucha gente le parece que debe tener un papel secundario (como hasta ahora)  y que otros lo consideramos como el pilar básico y fundamental sobre el que emerge una sociedad, y por tanto, entorno al que debe desarrollarse un país.

 

Anónimo